Valdemingómez amplía su planta de biometano

La apuesta del Ayuntamiento de Madrid por el fomento de la economía circular para lograr el máximo aprovechamiento de los residuos en la ciudad es firme. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha inaugurado esta 24 de abril, en el Parque Tecnológico de Valdemingómez (PTV), la ampliación de la planta donde el biogás procedente de la materia orgánica se transforma en biometano, “un buen ejemplo de gestión adecuada de los residuos” y que demuestra “la importancia de la economía circular de tal forma que permite dar gas a 500 autobuses de EMT durante todo el año o a 20.000 hogares de la ciudad”.

Acompañado por el delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y la concejala de Villa de Vallecas, Concha Chapa, Almeida ha destacado que la Planta de Tratamiento de Biometano (PTB) fue la primera instalación nacional de este tipo.

“Es no solo la planta de residuos más grande de Europa, sino referencia de otras administraciones que se fijan en ella para implementar proyectos pioneros como los que se desarrollan aquí, en sintonía con el compromiso que tiene el Ayuntamiento con los madrileños, para mejorar su calidad de vida al mismo tiempo que se implementan políticas que hacen de Madrid una ciudad referente en sostenibilidad y que permiten su desarrollo económico”, ha señalado.

Una reforma de nueve meses y más de 7 millones de euros

La reforma de esta infraestructura comenzó a ejecutarse en julio de 2021 y ha culminado tras nueve meses de obras. Hasta ahora, la PTB inyectaba hasta 100 GWh/anuales de energía térmica. El incremento de su capacidad permitirá inyectar un 80 % más de este gas de origen renovable a la red gasista, es decir, aumentará la energía inyectada hasta 180 GWht, lo que supone, además, la reducción de más de 43.500 toneladas equivalentes de CO2 al año.

La obra ha sido ejecutada y financiada por PREZERO, empresa explotadora de la planta. Ha contado con un presupuesto total de 6,9 millones de euros, de los que 656.000 euros han sido subvencionados por la Unión Europea en el marco de la primera convocatoria de ayudas a la inversión en instalaciones de producción de energía térmica a partir de fuentes de energía renovable que son financiadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

En este sentido, Almeida ha subrayado el “esfuerzo presupuestario” para desarrollar este proyecto y ha agradecido “la colaboración público-privada y el apoyo de las empresas para que pueda seguir funcionando”.

El proyecto contribuye a la consecución de los objetivos marcados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) sobre la participación de las energías renovables en el uso final de energía que se establece en un 42 % para el año 2030.

Asimismo, la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360 se apoya en medidas que promuevan la economía circular para contribuir a la lucha contra el cambio climático.

Una segunda vida para los residuos orgánicos

Los restos de comida que los 3,2 millones de madrileños depositan en el cubo de la orgánica, el marrón, y los restos de poda de la ciudad tienen una segunda vida. Cada vez se recoge más biorresiduo de manera separada en el cubo marrón, 215.000 toneladas en 2021.

Gracias al esfuerzo que realizan los ciudadanos separando en origen los residuos orgánicos es posible que, a partir de operaciones de tratamiento y valorización realizadas en el Parque Tecnológico de Valdemingómez, se obtengan enmiendas orgánicas para el suelo y biocombustibles de origen renovable, contribuyendo al desarrollo de la economía circular y favoreciendo la transición energética hacia un sistema energético más descarbonizado, menos dependiente de los combustibles fósiles y más autosuficiente.

El complejo de Biometanización del PTV consta de dos plantas de biometanización o digestión anaerobia, Las Dehesas y La Paloma, que a partir de la materia orgánica de los residuos producen dos materias: biogás y digestato. 

El biogás es depurado en la Planta de Tratamiento de Biogás (PTB) ahora ampliada, que lo transforma en biometano y lo inyecta en la red gasista, pudiendo destinarse a los mismos usos que el gas natural (calderas domésticas, carga de autobuses, camiones, turismos, uso industrial, etc.), pero con un origen renovable o verde.

El digestato es sometido a un proceso de compostaje para obtener enmiendas orgánicas o fertilizantes para los suelos (compost). Este tratamiento se lleva a cabo en la Planta de La Paloma.

El Ayuntamiento de Madrid iniciará en mayo la obra de una nueva planta para ampliar la capacidad de tratamiento de la orgánica con un presupuesto de 42 millones de euros. Tendrá una capacidad total de compostaje de 102.490 toneladas al año, 82.490 toneladas anuales de digesto procedente de la Planta de Biometanización de Las Dehesas que se mezclarán con unas 20.000 toneladas de fracción vegetal procedente de poda.