El Cerro Almodóvar merece ser “espacio natural especialmente protegido”

Cerro Almodóvar

El Cerro Almodóvar es un cerro testigo (aislado en una zona llana), orgullo e inspiración de los vallecanos desde tiempos inmemoriales. Bendecido por la naturaleza, tiene en sus faldas canteras de sepiolita y en su cima, sílex y otros minerales que lo hacen único. Guardián de restos fósiles de mamíferos y promesas de enamorados, no es extraño que todas las generaciones hayan querido -y quieran- persistir por su protección.

En su edición número 4 publicada este mes de septiembre, el boletín de la Mesa de Medio Ambiente del Foro Local Villa de Vallecas abre con su estampa y el siguiente titular: El Cerro Almodóvar merece una mayor protección. Alegan que, después de tanto tiempo de aspiraciones para conseguir el reconocimiento que se merece, es el momento de actuar para lograr otorgarle un mayor valor.

La petición vecinal es clara: catalogar al Cerro Almodóvar de espacio natural especialmente protegido. Regresa el tema a la palestra en ocasión del reciente anuncio del ayuntamiento de Madrid de escogerlo como kilómetro cero del Proyecto Bosque Metropolitano que rodeará Madrid con 75 kilómetros de árboles autóctonos.

El olvido

Musa de la Escuela de Vallecas, el Cerro Almodóvar sigue siendo hoy lugar de encuentro de poetas, pintores, deportistas y amantes de la naturaleza. La dejadez de las autoridades que por años lo condenó al deterioro y la desertización, afortunadamente tuvo una contraparte vecinal que nunca lo dejó morir.

De esto sabe mucho la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). Por ello se empeñó en que el ambicioso proyecto municipal arrancara allí, y lo logró. Lo reconoció la vicealcaldesa Begoña Villacís el día que presentó el proyecto in situ, el pasado mes de junio. “No sabíamos que íbamos a empezar aquí. Fue la FRAVM la que nos apuntó la idea y nos pareció sensacional” confesó esa mañana de sol en la colina.

La esperanza

Sea cual sea la razón, el Cerro Almodóvar pareciera estar siendo rescatado del olvido, para fortuna de los vecinos de Santa Eugenia, Vallecas y Madrid. Sus 726 metros de altura son testigo de la historia de la ciudad, al punto de que guardaron por 30.000 años utensilios de sílex en sus yacimientos y restos de fósiles del Cuaternario del Valle del Manzanares.

Ahora lo quieren convertir en pulmón de Madrid. La remodelación prevé que forme parte de un corredor verde de 600 hectáreas de extensión circunvalando la ciudad. Cuando alcancen la madurez, los 450.000 árboles que albergará el bosque podrán absorber 170.000 toneladas de CO2.

El proyecto Bosque Metropolitano alinea a Madrid con los objetivos de Desarrollo Sostenible incluidos en el Agenda 2030 de Naciones Unidas. Villacís ha dicho que durante esta legislatura se plantarán cerca de 100.000 árboles de especies autóctonas, principalmente, encinas, álamos, acebuches, madroños, pinos piñoneros y carrascos, algarrobos, sauces, fresnos, olmos y otras arbustos y matas como retamas, majuelos, adelfos, romeros, tomillo, enebros o jaras.

La pregunta

Una pregunta surge, sin embargo, entre los vecinos de Santa Eugenia, los que tienen ocho años cuidando el Cerro y los que tienen ese mismo tiempo disfrutando de esta recuperación. En 2012, un grupo de jóvenes, hoy secundados por un grupo de abuelos, se trazaron una meta: reforestarlo. Invirtieron su tiempo, sus ahorros y su ilusión, a pesar de la administración (que nunca les hizo caso). Y el caso es que lo consiguieron.

Con unos brotes comprados después de una recolecta vecinal, sus propias herramientas, unas garrafas de agua llevadas a cuesta y mucho esfuerzo, plantaron decenas de pequeños abetos, cedros, encinas, olmos, frutales silvestres y hasta algunas clases de pinos que, a fuerza de constancia, han sobrevivido. La nieve, el sol, el viento, la lluvia y otras adversidades no han impedido que cada día visitaran sus retoños. Si no fuese por las cuadrillas que durante estos años se han organizado para cuidarlos, los conejos de la zona ya se los habrían comido, el inclemente sol los habría secado o el pertinaz invierno los habría congelado.

Es verdad, están plantados aleatoriamente, quizá más alineados con el sentido común de quien conoce la zona desde niño que de quien pasó por una universidad para saber cómo se planta un olmo. Pero ahí están, y le han devuelto al Cerro Almodóvar el verde que hace una década ni soñaba en tener. ¿Qué va a pasar con estos árboles? He aquí un dilema que las autoridades, ahora enteradas de que el Cerro existe, tendrán que dirimir.

La reivindicación

Llega la petición de la Mesa de Medio Ambiente del Foro Local Villa de Vallecas en el mejor momento. Consideran que el Cerro Almodóvar y su singular ecosistema de gran valor natural, paisajístico e histórico-cultural, reúne las características necesarias y apropiadas para merecer la catalogación de espacio natural especialmente protegido, figura específicamente contemplada en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid vigente–PGOUM-, concretamente en su Capítulo 4.2 relativo a la Protección de los espacios naturales. Y así lo dejan muy claro en su boletín.

Explican que en el primer artículo del mencionado capítulo se hace la siguiente clasificación: 1. Espacios de alto valor ecológico y paisajístico. 2. Áreas de protección geológica. 3. Áreas de protección arqueológica y paleontológica. “El Cerro Almodóvar aparece descrito en el artículo 4.2.5 del PGOUM como Área de Protección Geológica, sin embargo estamos ante una oportunidad única para ampliar los ámbitos que este enclave amerita por la singularidad e historia que lo identifican” señalan.

Los datos y amplios detalles contenidos en la ficha elaborada por el Instituto Geológico y Minero, indican que el Cerro Almodóvar tiene un interés que, incluso, va más allá del mineralógico: Paleontológico, Estratigráfico, Geomorfológico, Sedimentológico, Arqueológico, Naturalístico (botánicofaunístico), Histórico y Paisajístico. El documento lo han hecho accesible y se titula: Yacimiento de sepiolita y sílex de Vallecas y Vicálvaro: Cerro Almodóvar, a mano de cualquiera que desee leerlo, incluidas las autoridades.

“Después de tanto tiempo de aspiraciones para conseguir el reconocimiento que se merece el Cerro Almodóvar, se entiende propicio el momento de actuar intensa, proactiva y coordinadamente para lograr otorgar un mayor valor al ecosistema del Cerro y su entorno en reconocimiento de esa condición tan emblemática” reza la petición de la Mesa de Medio Ambiente. Ahí queda, ahora le toca el turno de palabra a las autoridades.

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