Cuidar al vecino

Puente de Vallecas es uno de los distritos con mayor incidencia de covid-19 en Madrid. Cabría decir entonces en Villa: “Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”, aunque algunos dicen que el refrán debería decir “bardas”. En cualquier caso, son nuestros vecinos y la precaución debemos extremarla, por ellos, por nosotros, por todos. Seis meses después del inicio de la tragedia –llamémosle también pandemia- se nos sigue olvidando lavarnos las manos al llegar a casa o colocarnos la mascarilla en el Metro o guardar la distancia de seguridad en el supermercado. Debería ser algo asumido ya, natural, normal. Nadie nos lo tendría que estar recordando. Pero ahí que caemos, una y otra vez. La Comunidad de Madrid realizó un total de 11.561 pruebas PCR la última semana de agosto en las zonas que lideraban la estadística, así que nuestros vecinos, junto a los de Carabanchel y Ciudad Lineal fueron los primeros en practicárselas. Y el resultado fue contundente: la incidencia acumulada se aproxima a los mil casos por cada 100.000 habitantes.

Señores ¿es necesario que nos sigan repitiendo que no debemos hacer fiestas multitudinarias, abarrotar los bares o  concentrarnos un montón de gente en un lugar cerrado? Las estadísticas no engañan y, de seguir por este camino, nos comeremos las uvas confinaditos en casa. Informan las autoridades que en Puente de Vallecas hay barrios donde el 75% de las pruebas realizadas la última semana de agosto dieron positivo. Pero bien podría ser nuestro barrio, o cualquier otro. Al fin y al cabo, todos tomamos el mismo autobús, compramos en los mismos comercios, jugamos en los mismos parques y nos subimos al mismo Metro. No tener fiebre o tos no nos garantiza que estemos sanos. La Comunidad de Madrid ha elaborado una estrategia para la detección precoz de pacientes asintomáticos en vallecanos de 15 a 49 años con la finalidad de cortar las cadenas de transmisión. En dicha franja de edad se detecta la mayor parte de personas positivas a la infección de coronavirus que no presentan síntomas. Eso quiere decir que podemos estar siendo transmisores aun cuando no nos sintamos mal, o que la persona que tenemos al lado puede tener el virus, aunque esté como una rosa. ¿Y qué podemos hacer? Extremar las medidas de seguridad. Sí, las que nos vienen repitiendo desde marzo y que cada día nos cuesta más acatar. Ahora más que nunca, cuando nos disponemos a iniciar un nuevo curso escolar, retornar a nuestros trabajos e intentar hacer una “vida normal” es cuando debemos ser más cuidadosos en los detalles: Lávate las manos con frecuencia, usa agua y jabón o un desinfectante de manos a base de alcohol; mantén la distancia de seguridad cuando estés con más personas; utiliza siempre una mascarilla limpia; no te toques los ojos, la nariz ni la boca; cuando tosas o estornudes, cúbrete la nariz y la boca con el codo flexionado o con un pañuelo; si no te encuentras bien, quédate en casa y llama a tu centro de salud; en caso de que tengas fiebre, tos o dificultad para respirar, busca atención médica inmediata. Con objeto de captar a la población diana de las pruebas, la Dirección General de Salud Pública ha enviado hasta la fecha un total de 23.000 mensajes SMS invitando a participar a los ciudadanos de 15 a 49 años que residen en las zonas de intervención. Si te llega un mensaje así, acude al llamado. Recuerda: la responsabilidad individual en la adopción y control de las medidas higiénicosanitarias para evitar la propagación de los contagios es nuestra, cuidarnos y cuidar a nuestros vecinos es tarea de todos. Si falla uno caemos todos.

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